Procrastinación. El hábito de dejar las cosas para Despues

La procrastinación (del latín procrastinare: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro),​ postergación o posposición es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables.

Es una palabra común y muy usada en inglés, procrastination. Sin embargo en castellano, procrastinación es un término que casi nunca es utilizada.

Sin embargo, para cualquier cultura, dejar las cosas para después es un problema en una sociedad que busca productividad y eficiencia.

Una de las razones de que la procrastinación esté tan marcada en el día a día es lo mal entendida que está. Primero, ni hablamos de procrastinación. Y segundo, cuando hablamos de que alguien deja las cosas para después usualmente creemos que es porque:

  1. La persona es floja, ó
  2. La persona es desorganizada, ó
  3. La persona es incompetente.

Pero en realidad esto es falso en la gran mayoría de los casos. Si esto fuera realidad, no existiría esta motivación repentina minutos antes de la fecha de entrega.

Un estudiante que hace la tarea la noche anterior a la fecha de entrega no trabajaría toda la noche hasta tenerla completada. Un escritor no se encerraría en un cuarto solo para asegurar terminar sus 50 mil palabras del libro.

Si la procrastinación fuese un tema de carácter, no seríamos tan eficaces resolviendola al último minuto.

Las verdaderas razones por la cual dejamos las cosas para después es porque:

  1. No sabemos exactamente qué hacer.
  2. No tenemos una razón definida para hacerla.

La incompetencia o la flojera no tiene nada que ver son la procrastinación. Más bien, es una cuestión de enfoque que se puede definir de la siguiente forma.

  1. ¿Qué Necesito Hacer? (Específico y Detallado)
  2. ¿Por qué tengo que hacerlo? (Igual, específico y detallado)

Se ve simple, pero tener estas dos preguntas bien definidas ayudan a la hora de avanzar y finalizar tareas.

La motivación puede ser frágil, sin embargo es renovable. Y no se trata de ver frases motivadoras por LinkedIn o Instagram. Se trata más bien de planear actividades basado en las razones. Preferiblemente en papel.  Si no hay respuestas para alguna de las preguntas, probablemente no hay razones para hacer tales tareas.

A veces, eso significa tomarse el tiempo para volver a evaluar lo que estamos haciendo y por qué. En el desorden diario de correos electrónicos, documentos, reuniones y detalles, se puede perder el sentido de un propósito más amplio. Incluso la búsqueda más significativa puede volverse confusa. Cuando eso sucede, en la escala micro y macro, el resultado es la procrastinación.

En la escala micro, cuando una sola tarea se posterga, mover las consecuencias al presente es una forma efectiva de avanzar.

Victor Hugo se obligó a terminar The Hunchback o Notre Dame al ordenar a su doncella que guardara su ropa hasta que completara el manuscrito.

Demóstenes se afeitó la mitad de la cabeza para no avergonzarse de salir en público hasta que hubiera pasado 3 meses trabajando en su oración.

Ambos tenían un propósito más amplio, pero fueron arrastrados hacia las consecuencias futuras de postergar el presente.

Pero en la escala macro, cuando nos encontramos luchando por hacer algo, la respuesta real es encontrar el sentido de propósito necesario.

Para conectar la tarea actual con nuestros objetivos y ambiciones a largo plazo.

Reconocer que este trabajo es parte de nuestro papel en el mundo.

Marco Aurelio lo pone mejor en Meditaciones:

“Las personas que aman lo que hacen, simplemente se olvidan de lavar o comer. ¿Tienes menos respeto por su propia naturaleza o el escalador social por tu estatus? Cuando realmente están poseídos por lo que hacen, prefieren obtener su médico”.

El lado positivo de la dilación es que nos obliga a dar un paso atrás y hacer las grandes preguntas.

¿Por qué estoy haciendo esto? ¿Realmente quiero hacerlo? ¿Qué estoy haciendo realmente?

Procrastinar es una señal de advertencia importante. En situaciones académicas puede indicar que el estudiante no está conectado con las aspiraciones a largo plazo. O que un trabajo soñado está demostrando ser insatisfactorio. También puede ser un signo de agotamiento o una profunda sensación de confusión.

La dilación es una intervención organizada por su cerebro.
Una parte de ti no está comprando el plan actual.
Una parte de ti quiere un objetivo más grande, una dirección diferente, un propósito nuevo. Escúchalo.

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